Volver a RENACIMIENTO

Domenico Bigordi, llamado Ghirlandaio
Adoración de los Magos

1487
Témpera sobre madera, cm 172 (diámetro)
Galleria degli Uffizi, Florencia

Este tondo, fechado en 1487, fue encargado por la familia Tornabuoni. La arquitectura clásica en ruinas en el fondo del cuadro, alusión simbólica a la decadencia del mundo pagano por el nacimiento de Cristo, revela el interés del artista por la antigüedad. Su estilo es ricamente descriptivo con hermosos detalles en el paisaje esbozado y en los vestidos y joyas, que, en realidad, corresponden a la moda del s.XV, no al modo de vestir del primer año de nuestra era. Esto obedece a que el público devoto que vería la obra, tenía una amplia práctica en visualizar las escenas bíblicas durante sus ejercicios de meditación, según lo instruían los manuales de oración de la época. En tales visualizaciones se recomendaba «...memorizar los sitios y las personas ...utilizando para ello una ciudad que te sea bien conocida.» y también «...a personas que te sean bien conocidas...» y así imaginar los lugares y personajes de un episodio bíblico. El cuadro de tema religioso del siglo XV constituía un compromiso entre su imagen y la previa actividad de visualización del espectador sobre el mismo tema[1]. Los pintores pintaban personas y espacios genéricos, no particularizables, para no competir con esa representación privada; le aportaban una base estructurada, concreta y muy evocativa, sobre la cual el espectador podía imponer los detalles de su visualización personal.



[1] --Michael Baxandall, Pintura y vida cotidiana en el renacimiento; Capítulo II, págs. 66 - 67; Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2000.



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